"No se trata de que otros tengan comodidad y que a ustedes les falte, sino de que haya igualdad." 2 Cor. 8, 13
Hace unos días leí un pasaje del evangelio que decía
"demostremos que amamos a nuestros hermanos", y hacerlo desató en mi una busqueda de respuestas.
Yo siento que hermano no es solo el que sabe mi nombre y mis gustos, sino todo ser creado por la misma mano. Y amar no es querer a una persona. Amar no es estar cuando alguien me lo pide. Amar es algo más. Amar es una religión. Amar es una forma de vida. Una vida cuyo centro no soy yo, sino mi hermano. El hermano que me rodea.
El que trabaja para Dios sabe encontrar la felicidad en su momento. En cada momento! La felicidad de la vida no viene de las relaciones. Dios esta alrededor nuestro. En todo lo que hacemos. En una mano tendida hacia otro, en una sonrisa, en un paisaje, en un silencio.
En ese Dios omnipresente creo yo.
Si Dios es AMOR, "all you need is GOD". Y si todo lo que necesitás es AMOR, yo creo que todo lo que necesitas es DAR. Es ser útil para quienes es fácil hacer el bien y que no están acostumbrados a que se lo hagan
"Yo les digo: amen a sus enemigos y recen por aquellos que los persiguen … pues si ustedes aman a aquellos que los aman, ¿qué mérito tendrían?"
La felicidad yo la encuentro más en dar que en recibir. Si dás para que te den, estás confundido de religión. Si das para que te vean, estás en el atajo corto y cómodo. Porque dar es un acto humilde y sencillo que queda entre el dador, el receptor y Dios -que también está ahí-.
Creo que el camino del amor es un camino lindo: tiene piedras, espinas, subidas y subidas y más subidas. No tiene atajos, no tiene bajadas cómodas. Tiene un hermoso final, que es la redención que produce pelear por lo que está bien.
"Solo les pido una cosa: no se cansen de dar, pero no den las sobras. Den hasta sentirlo, den hasta que duela."Ésa es la lógica del amor. Que no tiene lógica.